Atestado, rellenado, rehenchido hasta fermentar

Consumir es una elección.
Comer no es una elección,
engullir, sí.

Escuchar es una elección.
Gritar es una elección,
ser estúpido no es una elección
pero compórtate como tal, sí.

Comprar estupideces es una elección,
hacerte el mártir es una elección,
fornicar es una elección,
amar, no.

Malhumorarse es una elección,
Construir es una elección,
husmear no es una elección,
pero sí fardar,
incluso robar es una elección.

Engolar no es una elección,
prostituirse no es una elección,
prostituirte sí es una elección,
arañar, golpear y encapsular
podrían no ser una elección.

Divagar, cosificar, dibujar,
rebajar, perforar y servir,
sí son elecciones.

Elecciones periódicas, voluntarias
e inmaduras, forzosas y libres,
sin elección.
No elegir elegir.
Fuck you, también es una elección.

Parlotear no es una elección,
Cabizbajarse tampoco,
Enaltecerse, a veces,
aunque sí, asirse hasta perderse.

Sentarse y conceder,
aplaudir el hurto
y eludir el siguiente
también es una elección.

Pero no, danzar
ni ver, ni no ver,
Escribir, a veces,
Y excusarse, por supuesto.
Extenderse y mirarse
sí es una elección,
creer saber no es una elección
errar tampoco
y dejarse llevar, menos.

FacebookTwitterLinked InYouTubeVimeo